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Conducta Alimentaria
Eduardo Miramontes 1, Gabriel Franco 2
1 Licenciado en Psicología
2 Nutricionista

e-mail: gfranco@iacn.com.ar

Artículo VII: Avatares de las Elecciones.

Estímulos, asociaciones, necesidad de comer, y características organolépticas. Hasta aquí llegamos con esta propuesta lineal y sencilla de por qué comemos.

Ahora debemos elegir QUÉ comer.

La Elección del Alimento, a diferencia de otros elementos del Esquema de la Conducta Nutricional, es un factor de duración variable: un instante mínimo o varios minutos.

Repasemos la historia desde el principio para llegar hasta aquí: Estimulo - Asociación - Necesidad de Comer - Elección.

Como es fácil advertir, la Elección está condicionada tanto por factores propios como ajenos a la persona.

Veamos algunas posibilidades: puedo tener muchas ganas de comer un determinado alimento, y no tenerlo a mi alcance, o puede ocurrir que mis ganas se diluyan al encontrarme en una situación social molesta o vergonzosa que me inhiba a comerlo.

Para simplificar este tema de la Elección, la dividimos en tres posibilidades:

Elección Dirigida:

Cuando sólo un alimento satisface la Necesidad de Comer.

Elección Múltiple:

Cuando más de un alimento satisface la Necesidad de Comer.

Elección Disgregada:

Cuando ningún alimento satisface la Necesidad de Comer.

Desde el punto de vista terapéutico, debemos considerar cada caso. En las dos primeras situaciones, lo conveniente es saber si ése o esos alimentos que se tienen en cuenta, son los apropiados a los fines del plan nutricional que estamos prescribiendo, y de no ser así, sugerir posibilidades adecuadas, siempre teniendo en cuenta que una equivoca selección de los sustitutos, puede provocar el rechazo y por ende una falla en el plan. Como consecuencia, el paciente cambiará un alimento por otro que no está permitido. El problema radica en que ese íntimo momento de la elección, varía permanentemente. Hoy quiero comer pollo, pero mañana, en igual situación, no.

La Elección Disgregada es más peligrosa. Cuando ningún alimento satisface nuestra necesidad, se lo reemplaza habitualmente por un panificado de sabor neutro, una infusión, una golosina o tabaco. Esa situación, que siempre ocurre fuera del consultorio, es incontrolable a menos que el paciente sepa de qué se trata y la aplaque mediante un esfuerzo de su voluntad.

La Elección, una vez generada, se divide en:

1) ACEPTACION: Realizada la elección, implica la conformidad con un determinado alimento y dentro de este permiso encontramos:

* Toma inmediata: cuando el alimento seleccionado está al alcance de la mano.

* Postergación: cuando el alimento seleccionado no está a disposición, pero existe la seguridad de poder obtenerlo en un futuro lo suficientemente cercano como para no generar ansiedad.

* Búsqueda: cuando el alimento seleccionado no está disponible y además existe incertidumbre respecto de poder conseguirlo.

2) RECHAZO: La elección de un alimento, respondiendo a las asociaciones que la hayan generado, pueden dirigirse por un camino aparentemente equívoco (pero tan válido como la aceptación) de rechazo total por cualquier alimento presentado. Y generar:

* Reemplazo: cuando, después de múltiples rechazos, se cede reemplazando el alimento ofrecido por otro del menor valor asociativo posible.

* Negación: ningún alimento es aceptado en cualquier circunstancia (anorexia).

La Elección de los alimentos es un tema delicado y complejo y sumamente importante. Es un acto de profundo intercambio entre la persona y el medio que decide el futuro de cualquier plan de alimentación que prescribimos.

Hemos descripto algunos de los elementos mas significativos del esquema de la conducta nutricional. Vamos entonces a abordar los dos últimos elementos teóricos motores del mismo.

Pero esperemos las próximas entregas.

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gfranco@iacn.com.ar


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Fecha última actualización: 24-08-2001 Volver atrás