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Urocortina: ¿La Solución para la Obesidad?

Regulación del Balance Energético
      Se ha sugerido que el peso corporal, así como el agua y la temperatura corporal, es regulado fisiológicamente (1). El control homeostático del peso y la composición corporal se realiza por medio de coordinados y complejos ajustes en la ingesta y en el gasto de energía. La ingesta calórica es el resultado de la composición de la dieta, la absorción de nutrientes, señales cognitivas y de saciedad. La división de las calorías en grasa almacenada, proteínas y carbohidratos, o la conversión en energía a través del ejercicio o la termorregulación, es íntimamente regulada, al igual que la ingesta calórica, por señales neuronales y endocrinas. A pesar de esta aparente complejidad, el punto de ajuste del peso de un individuo (body weight set-point), y la relación existente entre tejido magro y tejido graso, es notablemente resistente a las influencias exógenas (2). Los sujetos obesos, presentan también estos mecanismos de ajuste y por esto, aparentemente, resisten activamente, todos los esfuerzos para reducir su peso de los niveles elevados que ellos presentan ordinariamente.

Urocortina
      La Urocortina (UCN), un miembro de la familia del factor liberador de corticotropina (CRF - Corticotropin Releasing Factor), forma parte de la ecuación del balance energético humano. Este neuropéptido, recientemente aislado, parece tener un comportamiento diferente al del factor liberador de corticotropina. Mientras el CRF es un potente agente ansiogénico y estimulante de la actividad motora, bajo condiciones similares la urocortina es un potente anoréxico y suave estimulante locomotor (3).
      Un conjunto de ratas fue privado de alimentos por un período de 24 hs; luego se examinó el consumo de alimentos en animales inyectados con urocortina comparado con el de animales de control. Los investigadores observaron que aquellas ratas que recibieron urocortina consumieron considerablemente menores cantidades de alimentos. La reducción del apetito estuvo directamente ligada a la dosis de urocortina (los que recibieron la dosis más alta consumieron aproximadamente 5 veces menos que el grupo control). También se estudió el efecto de la urocortina en ratas que no fueron privadas de alimentos; los animales tratados con urocortina no consumieron menor cantidad de comidas, pero comieron menos cantidad en cada una de ellas.
      La inyección intracerebroventricular de CRF o urocortina (UCN) reduce el apetito y el peso corporal. Los receptores para CRF y UCN, CRFR1 y CRFR2, son expresados en las neuronas asociadas con el control del apetito y el metabolismo (4). Un estudio realizado en mamíferos, más específicamente, en el marsupial Sminthopsis crassicaudata, mostró que la urocortina es hasta 50 veces más potente para disminuir la ingesta que el CRF, cuando se administra periféricamente. Se observó también que los efectos anoréxicos del CRF u de la urocortina, no fueron bloqueados por el antagonista del receptor CRF1 (antalarmina), lo que nos sugiere que los efectos periféricos del CRF y de la urocortina sobre la ingesta son mediados principalmente por el receptor CRF2 (5).
      Debido a la importancia que tiene el vaciamiento gástrico en la regulación de la ingesta, se realizó un estudio para investigar si al inyectar urocortina intraperitonealmente, se reducía el tiempo de vaciado gástrico, el consumo y el peso corporal en ratones obesos ob/ob y delgados. La administración de urocortina redujo la ingesta y la ganancia de peso, así como la tasa de vaciamiento gástrico, en ratones ob/ob, que fue significativamente más rápida que la de los ratones delgados. Cinco inyecciones diarias de urocortina redujeron significativamente el peso corporal y mejoraron el control glucémico en ratones ob/ob. Se concluyó que la disminución de la ingesta y del peso corporal en los ratones obesos ob/ob y en los delgados, está íntimamente relacionada con el vaciamiento gástrico, descubrimiento que abre nuevas puertas para el tratamiento de la obesidad (6).

Conclusiones
      Contrariamente al CRF, la urocortina no induce estrés ni provoca ansiedad en los animales, lo que hace pensar que las drogas que se podrían desarrollar para elevar o manipular los niveles de urocortina podrían ser útiles como supresores del apetito, sin producir efectos colaterales adversos.
      Futuros estudios sobre la urocortina y el CRF podrían esclarecer muchos aspectos relacionados con la regulación del apetito, incluyendo la relación entre el estrés y el apetito. Esta información sería de suma importancia para el manejo de graves desordenes de la alimentación, como son la obesidad y la anorexia nerviosa.

Bibliografía Citada
1- Richard E. Keesey and Matt D. Hirvonen, "Obesity: Common Symptom of Diverse Gene-Based Metabolic Dysregulations - Body Weight Set-Points: Determination and Adjustements", J. Nutr. 127: 1875S, 1997.

2- Richard Eastman, M.D. Director, "ADVANCE: Regulation of Energy Balance", Division of Diabetes, Endocrinology and Metabolic Diseases, FY2000 Program Plan, Research Progress Reviews, 24, February 2000 Council.

3- Slawecki CJ, Somes C, Rivier JE, Ehlers CL, "Neurophysiological effects of intracerebroventricular administration of urocortin.", Peptides 1999;20(2):211-8.

4- Bradbury MJ, McBurnie MI, Denton DA, Lee KF, Vale WW, "Modulation of urocortin-induced hypophagia and weight loss by corticotropin-releasing factor receptor 1 deficiency in mice.", Endocrinology 2000 Aug;141(8):2715-24.

5- Hope PJ, Turnbull H, Farr S, Morley JE, Rice KC, Chrousos GP, Torpy DJ, Wittert GA, "Peripheral administration of CRF and urocortin: effects on food intake and the HPA axis in the marsupial sminthopsis crassicaudata.", Peptides 2000 May;21(5):669-77.

6- Asakawa A, Inui A, Ueno N, Makino S, Fujino MA, Kasuga M, "Urocortin reduces food intake and gastric emptying in lean and ob/ob obese mice.", Gastroenterology 1999 Jun;116(6):1287-92.

Fecha última actualización: 12-08-2000 Volver atrás