Enf. Cardiovasculares - Publicado el 02 de marzo de 2021

Alimentos fritos: podrían ser causantes de enfermedades cardíacas

Alimentos fritos: podrían ser causantes de enfermedades cardíacas

La enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de mortalidad a nivel global. Los patrones dietéticos serían factores clave en este sentido. Los alimentos fritos que constituyen parte del patrón alimentario occidental son además populares en todo el mundo. La acción de freír un alimento puede modificar la composición de nutrientes. Por otra parte, aumenta la energía de los productos y los vuelve más apetitosos, lo que conlleva a un consumo excesivo de alimentos ricos en energía. Por ende, las preocupaciones sobre el efecto en la salud cardiovascular estarían justificadas. Los hallazgos resultantes de distintos estudios han sido inconsistentes sobre la asociación entre el consumo de alimentos fritos y las enfermedades cardiovasculares; algunos estudios habrían señalado una relación positiva, mientras que otros no.

El investigador Pei Qin y sus colegas del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Shenzhen, en China, utilizaron datos de seis estudios con 10 años de seguimiento promedio, en los que participaron más de 750.000 participantes, habiéndose registrado unas 86.000 muertes. Realizaron un metaanálisis, incluyendo un análisis de dosis-respuesta, para determinar cuantitativamente la asociación del consumo de alimentos fritos y el riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad por todas las causas en la población adulta general. 

Los hallazgos del estudio mostraron que, en comparación con los que comieron una menor cantidad de alimentos fritos a la semana, los que comieron más, tenían un riesgo un 28% más alto de padecer eventos cardiovasculares mayores, un riesgo un 22% más alto de ataque cardíaco y un riesgo un 37% más alto de insuficiencia cardiaca.

Según Pei Qin y sus colaboradores, estos riesgos aumentaron substancialmente en un 3, un 2 y un 12%, respectivamente, por cada porción adicional de 4 onzas por semana.

Los investigadores concluyen que el consumo de alimentos fritos podría incrementar el riesgo de enfermedad cardiovascular y presentaría una relación dosis-respuesta lineal. Sin embargo, se debería considerar la alta heterogeneidad y los posibles sesgos de recuerdo y de clasificación errónea de los estudios originales.