Altas dosis de ácido fólico podrían disminuir defectos del tubo neural

Publicado el 29 de diciembre de 2020


El ácido fólico antes y durante las primeras etapas de la gestación puede reducir la incidencia de defectos del tubo neural (DTN). La Organización Mundial de la Salud recomienda que todas las mujeres, desde el momento en que comienzan a intentar concebir y hasta las 12 semanas de gestación, consuman diariamente 0,4 mg de suplemento. En muchos casos, los embarazos no son planificados, y el tubo neural se cierra al inicio del embarazo (~28 días) antes de que la mayoría de estas mujeres sepan que están embarazadas. Un beneficio potencial de mantener dicha suplementación es que, en caso de un embarazo no planificado, se reduzca el riesgo de DTN.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que la suplementación de HAF semanal contenga 2,8 mg de ácido fólico. No obstante, la mayor parte de los suplementos contienen 60 mg de hierro y 0,4 mg de la ácido fólico. Existe reticencia a cambiar la cantidad de ácido fólico debido a la falta de evidencia de que esta cantidad prevenga los defectos del tubo neural. Algunos estudios habrían encontrado que el folato de los glóbulos rojos (GR) al inicio de la gestación estaría inversamente asociado con a los defectos del tubo neural, siendo un biomarcador de riesgo aceptado. 

Un equipo liderado por Kaitlyn Samson de la Universidad de Columbia Británica de Canadá, determinó el efecto de una suplementación durante 16 semanas con hierro semanal (60 mg) y 0 mg, 0,4 mg ó 2,8 mg de ácido fólico en 331 mujeres de edad reproductiva y estableció el porcentaje por grupo de tratamiento que alcanzaría una concentración >748 nmol/L, valor asociado con bajo riesgo de trastornos del desarrollo neurológico. 

Las mujeres que recibieron 0,4 mg y 2,8 mg de ácido fólico a la semana tuvieron un promedio mayor de folato de glóbulos rojos que las que no lo recibieron. Quienes recibieron 2,8 mg tuvieron mayor folato medio y siete veces más probabilidades de llegar a una concentración >748 nmol/L en glóbulos rojos respecto a los 0,4 mg.

En conclusión, los resultados obtenidos indicarían que la suplementación semanal con HAF que contenga 2,8 mg de ácido fólico aumenta el folato de los glóbulos rojos en mayor medida que la de 0,4 mg, promoviendo así una mayor disponibilidad y accesibilidad a suplementos con dicha concentración.

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