Obesidad - Publicado el 17 de agosto de 2018

Argentina: Avanzan en la definición del etiquetado frontal de alimentos

Argentina: Avanzan en la definición del etiquetado frontal de alimentos

La obesidad es una epidemia joven, que no supera los 30 años, pero avanza en forma acelerada y a paso firme, lo que la configura como uno de los principales problemas de salud pública. En Argentina, donde 6 de cada 10 adultos y el 40% de los chicos están excedidos de peso, bajar esas cifras es una de las prioridades de la gestión del ministro de Salud Adolfo Rubinstein, quien anunció que en octubre lanzarán el Plan Nacional de Prevención de la Obesidad Infantil que incluye, entre otras medidas, mejoras en los programas alimentarios, la promoción de entornos escolares saludables y de políticas regulatorias, con el etiquetado frontal de alimentos a la cabeza.

"Por cada chico de los dos quintiles inferiores de nivel socieconómico con desnutrición clásica (bajo peso y baja talla) hay cuatro con sobrepeso y obesidad", graficó Rubinstein, al inaugurar la jornada sobre etiquetado frontal de alimentos y salud convocada por Unicef, OPS-OMS y la Dirección General de Diplomacia Parlamentaria, Cooperación Internacional y Culto de la Cámara de Diputados.

La incidencia de la obesidad infantil "ha aumentado en las últimas décadas de manera fenomenal", es un problema que "crece aceleradamente" y que debe ser abordado "desde una perspectiva multisectorial y multidimensional", advirtió el ministro. En dos meses, anunció, presentarán el plan nacional de prevención, al que considera "estratégico y prioritario". Y añadió que se encuentran trabajando con los ministerios de Agroindustria y Producción en la definición del formato más apropiado para el etiquetado frontal de alimentos, sus características y tiempos de ejecución.

Con el etiquetado frontal, dijo, "se pueden dar señales claras a los consumidores de cuáles son los alimentos más saludables o más perjudiciales, y también da señales a la industria para empezar un proceso de reformulación de sus productos". Y subrayó: "Estas políticas abren camino a otras, como entornos escolares saludables o las de regulación de la publicidad. Hay bastante consenso en que el etiquetado frontal es el instrumento más apropiado para esto".