Correr es la mejor forma de frenar los efectos genéticos sobre la obesidad

Publicado el 02 de agosto de 2019


Los resultados de esta investigación se publican en la revista Plos Genetics y sus autores señalan que, con este trabajo, las personas con genes vinculados a la obesidad tienen “la esperanza de mantener el peso”.

El estudio está liderado por Wan-Yu Lin de la Universidad Nacional de Taiwán y en él se identifican los tipos de ejercicio que son especialmente efectivos para combatir los efectos genéticos que contribuyen a la obesidad, explica la revista en una nota de prensa.

Los médicos a menudo recomiendan el ejercicio, pero no estaba claro qué tipo de ejercicios son los mejores para frenar el aumento de peso en individuos cuya genética los hace más propensos a la obesidad.

Con esa premisa, los investigadores liderados por Wan-Yu Lin analizaron, en una muestra de más de 18 000 individuos, las interacciones entre genética y rutinas de ejercicios.

Los científicos examinaron, además, cinco medidas relacionadas con la obesidad: el índice de masa corporal, el porcentaje de grasa corporal, la medida de la cintura, la de la cadera y la proporción cintura-cadera, y encontraron que trotar con regularidad era el mejor tipo de ejercicio para controlar la obesidad, de acuerdo a estas cinco medidas.

Además, vieron que el montañismo, caminar, caminar con intensidad, ciertos tipos de baile y largas prácticas de yoga también pueden reducir, en concreto, el índice de masa corporal en individuos predispuestos a la obesidad.

“Sorprendentemente, el ciclismo, los ejercicios de estiramiento, la natación y el ‘Dance Dance Revolution’ -un videojuego simulador de baile- no contrarrestaron los efectos genéticos sobre ninguna de estas medidas relacionadas con la obesidad”, según el trabajo.

En general, el estudio sugiere que cuando se trata de obesidad, la genética no es donde únicamente hay que mirar, y que sus efectos pueden verse disminuidos con varios tipos de ejercicio regular.

Esta enfermedad es una cuestión “difícil de controlar” en general en todo el mundo porque, recuerdan los científicos, es el resultado de las interacciones entre la genética y el estilo de vida de una persona.

Fuente: El Nuevo Heraldo

Para más información: https://www.elnuevoherald.com/vivir-mejor/salud/article233398217.html

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