Obesidad - Publicado el 14 de diciembre de 2021

Dieta, obesidad y depresión

Dieta, obesidad y depresión

Tanto la depresión como la obesidad presentan una alta prevalencia y un aumento de los riesgos cardiovasculares asociados a estas dos condiciones. Investigaciones anteriores han indicado una asociación entre la depresión y la obesidad, siendo la prevalencia de depresión en personas con obesidad, dos veces mayor que en las que tienen un peso normal.

Esta investigación tuvo como objetivo, determinar si la pérdida de peso mediante intervenciones dietéticas tiene un efecto adicional en la mejora de los síntomas depresivos en pacientes con obesidad.

Para llevar a cabo este trabajo, se realizó una búsqueda sistemática en tres bases de datos. Veinticuatro estudios longitudinales cumplieron los criterios de elegibilidad con un total de 3244 pacientes incluidos. 

La mayor parte de los estudios mostraron que las intervenciones realizadas mediante una restricción calórica daban lugar a disminuciones en las puntuaciones de depresión. Los resultados fueron menos claros para las intervenciones con suplementos dietéticos. Los individuos con obesidad y depresión parecerían ser un subgrupo específico de pacientes con depresión, en los que las dietas de restricción calórica podrían ser una estrategia dietético-nutricional con un enfoque prometedor de tratamiento personalizado. Se debe de tener en cuenta, que la reducción de los síntomas depresivos podría estar relacionados con mecanismos inmunoendócrinos y psicosociales.

Los resultados de este estudio proporcionan evidencias sobre la importancia de la pérdida de peso en los individuos con obesidad que experimentan síntomas depresivos. La mayoría de los trabajos incluidos mostraron disminuciones en las puntuaciones de depresión después de las intervenciones dietéticas, a través de dietas restringidas en calorías. Una restricción calórica podría ayudar específicamente a las personas con algunos tipos de depresión caracterizadas por un incremento del apetito y del peso y de otras cuestiones como la hipersomnia.

Esto estaría en consonancia con una gran cantidad de trabajos que señalan la mejora de los síntomas depresivos en pacientes con obesidad tras la pérdida de peso. Según indican los investigadores, sería posible que la realización de un plan de alimentación en pacientes obesos con depresión comórbida tuviera el beneficio adicional de reducir algunos de sus síntomas depresivos y mejorar el perfil metabólico y el riesgo cardiovascular.

Fuente: FINUT

Para más información: https://www.finut.org/13295-2/