Dos ácidos grasos omega-3, EPA y DHA, funcionan de manera diferente en la inflamación crónica

Publicado el 10 de diciembre de 2020


El trabajo realizado por investigadores del Centro de Investigación de Nutrición Humana sobre el Envejecimiento del USDA Jean Mayer de la Universidad de Tufts (HNRCA), sugiere que cada uno de estos ácidos grasos omega-3, tendrían su propio papel sobre la regulación del sistema inmunológico.

El estudio que duró 34 semanas, comparó los efectos de los dos omega-3 en un grupo de adultos mayores con obesidad e inflamación crónica de bajo grado. Los participantes recibieron al azar suplementos de EPA o DHA dos veces al día.

En algunos estudios, el EPA y el DHA, se han relacionado con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y se cree que funcionarían reduciendo la inflamación. Los resultados habrían mostrado que el DHA tendría un efecto antiinflamatorio mayor que el EPA.

Según este trabajo, el DHA redujo la expresión genética de cuatro tipos de proteínas proinflamatorias, mientras que el EPA disminuyó solo un tipo; el DHA redujo la secreción de glóbulos blancos de tres tipos de proteínas proinflamatorias, mientras que el EPA redujo solo un tipo, y el DHA también disminuyó los niveles de una proteína antiinflamatoria, mientras que el EPA no lo hizo.

Por otro lado, el EPA habría mejorado el equilibrio entre proteínas pro y antiinflamatorias. Después de ser metabolizado, el EPA habría producido subproductos que se asociaron con la regulación de la función inmunológica y funcionaron de manera diferente a los derivados del DHA.

"El jurado se ha pronunciado, por así decirlo, sobre cómo funcionan los dos componentes principales del aceite de pescado y si uno podría ser mejor que el otro. Estos resultados sugieren que el DHA es el más poderoso de los dos en los marcadores de inflamación en el cuerpo, pero ese no es el final de la historia", señala Stefania Lamon-Fava, una de las autoras perteneciente al Equipo de Nutrición Cardiovascular del HNRCA.

"En nuestros cuerpos siempre existe este equilibrio entre las proteínas proinflamatorias y antiinflamatorias, y descubrimos que el EPA era mejor que el DHA para mejorar ese equilibrio. Para la prevención de enfermedades cardiovasculares, investigaciones anteriores nos dicen que el equilibrio es muy importante", comenta la autora Jisun So.

"Nuestro estudio nos da una instantánea de cómo EPA y DHA pueden funcionar para reducir la inflamación crónica, y cómo cada uno tiene efectos distintos. Nuestros resultados brindan información para futuras investigaciones para explorar por qué ese es el caso y quién se beneficiaría de uno o ambos de estos grasas saludables", concluye Lamon-Fava.

eLearning | Posgrados 2021