Obesidad - Publicado el 02 de febrero de 2021

La obesidad podría agravar los efectos del Alzheimer

La obesidad podría agravar los efectos del Alzheimer


Este trabajo, publicado en la revista científica 'Journal of Alzheimer's Disease Reports', reveló que la obesidad podría contribuir a la vulnerabilidad del tejido neural, mientras que mantener un peso saludable en caso de demencia leve podría ayudar a preservar la estructura cerebral. Además, este mismo estudio, evidenció el impacto que el sobrepeso en la mediana edad podría tener en la salud del cerebro en la tercera edad.

“La prevención desempeña un papel muy importante en la lucha contra la enfermedad. Este estudio no demuestra que la obesidad cause el Alzheimer, pero lo que sí muestra es que el sobrepeso es una carga adicional para la salud del cerebro y puede agravar la enfermedad", señaló la autora principal del estudio, la profesora Annalena Venneri.

“Es vital educar a los niños y adolescentes sobre la carga que el sobrepeso tiene en las multimorbilidades, incluidas las enfermedades neurodegenerativas", comentó la autora.

Para realizar este trabajo, los investigadores analizaron los escáneres cerebrales por resonancia magnética de 47 pacientes con diagnóstico clínico de demencia leve de la enfermedad de Alzheimer, 68 sujetos con deterioro cognitivo leve y 57 individuos cognitivamente sanos. 

Los autores de este trabajo compararon múltiples imágenes cerebrales y midieron las variaciones en las concentraciones locales de los tejidos cerebrales para evaluar el volumen de la materia gris (que degenera durante la aparición del Alzheimer), la integridad de la materia blanca, el flujo sanguíneo cerebral y la obesidad.

En los pacientes con demencia leve, se habría encontrado una asociación positiva entre la obesidad y el volumen de materia gris alrededor de la unión temporoparietal derecha. Esto sugiere que la obesidad podría contribuir a la vulnerabilidad neuronal en sujetos cognitivamente sanos y en pacientes con un deterioro cognitivo leve.

Este trabajo sugiere también que mantener un peso saludable en la demencia leve de la enfermedad de Alzheimer podría ayudar a preservar la estructura cerebral en presencia del descenso de peso relacionado con la edad y la enfermedad.

"La pérdida de peso suele ser uno de los primeros síntomas en las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer, ya que las personas se olvidan de comer o empiezan a picar alimentos fáciles de agarrar, como galletas o papas fritas, en lugar de comidas más nutritivas. Descubrimos que mantener un peso saludable podría ayudar a preservar la estructura del cerebro en personas que ya sufren una demencia leve de la enfermedad de Alzheimer. A diferencia de otras enfermedades, como las cardiovasculares o la diabetes, la gente no suele pensar en la importancia de la nutrición en relación con las afecciones neurológicas, pero estos resultados demuestran que puede ayudar a preservar la estructura cerebral", añadió Matteo De Marco, otro de los autores del estudio.