Propionato: este ingrediente alimentario podría aumentar el riesgo de diabetes y obesidad

Publicado el 26 de abril de 2019


El estudio, que combinó los datos de un ensayo aleatorizado controlado con placebo en trabajos en humanos y ratones, indicó que el propionato puede desencadenar una cascada de eventos metabólicos que llevan a la resistencia a la insulina y la hiperinsulinemia, una afección marcada por niveles excesivos de insulina. Los hallazgos también mostraron que, en ratones, la exposición crónica al propionato resultó en incremento de peso y resistencia a la insulina.

“Comprender cómo los ingredientes en los alimentos afectan al metabolismo del cuerpo a nivel molecular y celular podría ayudarnos a desarrollar medidas simples, pero efectivas, para abordar las epidemias duales de obesidad y diabetes”, dice Gökhan S. Hotam L. Gil, profesor de Genética y Metabolismo y director del Centro Sabri Ülker para la Investigación Metabólica en la Escuela Chan.

Primero, administraron este ácido graso de cadena corta a ratones y vieron que activaba rápidamente el sistema nervioso simpático, lo que provocó un aumento de las hormonas, incluido el glucagón, la norepinefrina y una hormona gluconeogénica recién descubierta llamada proteína de unión a los ácidos grasos 4 (FABP4). Esto, a su vez, condujo a los roedores a producir más glucosa a partir de sus células hepáticas, lo que lleva a la hiperglucemia, un rasgo definitorio de la diabetes.

Además, los investigadores hallaron que el tratamiento crónico de ratones con una dosis de propionato que era equivalente a la cantidad consumida típicamente por los humanos condujo a un aumento de peso significativo en los roedores, así como a la resistencia a la insulina.

Para determinar cómo se pueden traducir los hallazgos en ratones a los humanos, los científicos establecieron un estudio doble ciego controlado con placebo que incluyó a 14 participantes sanos. Los participantes fueron asignados al azar en dos grupos: un grupo recibió una comida que contenía un gramo de propionato como aditivo y el otro una comida que contenía un placebo. Se recogieron muestras de sangre antes de la comida, dentro de los 15 minutos de haber ingerido la comida, y cada 30 minutos a partir de entonces durante cuatro horas.

Los científicos descubrieron que las personas que consumían la comida que contenía propionato tenían aumentos significativos de norepinefrina, así como incrementos de glucagón y FABP4 poco después de tomar la comida. Los hallazgos indican que el propionato puede actuar como un “disruptor metabólico” que potencialmente eleva el riesgo de diabetes y obesidad en los seres humanos.

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