Obesidad - Publicado el 15 de septiembre de 2022

Una mayor carga calórica a primera hora del día reduciría el hambre, pero no el peso

Una mayor carga calórica a primera hora del día reduciría el hambre, pero no el peso

Recientes investigaciones de intervención dietética en humanos han sugerido que el timing podría influir en la eficacia de la pérdida de peso. Sin embargo, un grupo de investigadores de la Universidad de Abeerden en Escocia habría desmitifcado la creencia de que una ingerir la comida más copiosa a primera o última hora del día afectaría a la forma en que el cuerpo de una persona metaboliza las calorías.

Para realizar este estudio, los investigadores reclutaron a sujetos sanos con sobrepeso u obesidad para controlar sus dietas y medir su metabolismo durante un periodo de tiempo; 16 hombres y 14 mujeres completaron el estudio. A cada participante se le asignó aleatoriamente una dieta cargada por la mañana o por la noche durante cuatro semanas. Las dietas eran isocalóricas, con un equilibrio del 30% de proteínas, 35% de carbohidratos y 35% de grasas. 

Tras un periodo de una semana en el que las calorías estaban equilibradas a lo largo del día, cada participante pasó luego a la dieta opuesta durante cuatro semanas. De este modo, cada participante actuaba como su propio control del estudio.

A lo largo del estudio, se midió el gasto energético diario total de los sujetos mediante el método del agua doblemente marcada, una técnica basada en isótopos que observa la diferencia entre las tasas de recambio del hidrógeno y el oxígeno del agua corporal en función de la producción de dióxido de carbono. Los autores habían comprobado que el gasto energético y la pérdida de peso total eran iguales en las dietas con carga matinal y en las dietas con carga vespertina. Los sujetos perdieron una media de aproximadamente 3 kg durante cada uno de los períodos de cuatro semanas.

Alexandra Johnstone, una de las autoras del estudio, señaló que los participantes informaron que su apetito estaba mejor controlado los días que desayunaban más y que se sentían saciados durante el resto del día, lo cual podría ser bastante útil en el entorno del mundo real, frente al entorno de investigación.

Cabe destacar que una de las limitaciones del estudio es que se realizó en condiciones de vida libre y no en el laboratorio. Además, algunas mediciones metabólicas sólo estaban disponibles después del desayuno y no después de la cena.

Los investigadores tiene previsto ampliar su investigación sobre cómo afecta la hora del día al metabolismo realizando estudios similares al descrito aquí en sujetos que realizan trabajos por turnos. Es posible que estos individuos tengan respuestas metabólicas diferentes debido a la alteración de sus ritmos circadianos.

Full text: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1550413122003448