Cáncer - Publicado el 11 de noviembre de 2021

Cereales de grano entero, cereales refinados y prevención del cáncer

Cereales de grano entero, cereales refinados y prevención del cáncer

El consumo de cereales de grano entero se sugiere como parte una dieta saludable y se asociaría con la reducción del riesgo de algunas enfermedades, entre las que se incluyen algunos tipos de cáncer.

En lo que respecta al cáncer, un patrón dietético saludable (suele incluir cereales de grano entero, frutas, hortalizas, pescado, legumbres, frutos secos y productos lácteos bajos en grasa) se asocia con una disminución del riesgo. En numerosas ocasiones, los patrones dietéticos no tienen en cuenta la contribución al riesgo de cáncer en base a grupos o subgrupos de alimentos específicos, como son los cereales de grano entero o los cereales refinados. Recientemente, se han revisado numerosas limitaciones en la investigación de los patrones dietéticos, en particular respecto a la interpretación de los resultados en salud asociados a la ingesta de cereales refinados.

El objetivo de este trabajo fue resumir la investigación publicada sobre la asociación entre la ingesta de cereales de grano entero y el riesgo de cáncer (incluyendo la incidencia y la mortalidad). 

Para realizar este trabajo se realizaron búsquedas en PubMed, Web of Science y la Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas, los meta-análisis que proporcionaran estimaciones de riesgo para las asociaciones entre la ingesta de cereales de grano entero y cereales refinados y el riesgo de cáncer total y específico. 

Se identificaron un total de 17 publicaciones que cumplían los criterios de inclusión. Dentro de éstas, se informaron los resultados de 54 meta-análisis distintos para los cereales de grano entero y 5 meta-análisis para los cereales refinados.

En cuanto a la mortalidad total por cáncer, se encontraron 7 meta-análisis de estudios de cohortes que indicaron que el consumo de cereales de grano entero se asociaba a un riesgo entre un 6% y un 12% menor en comparación con los grupos de mayor ingesta, y entre un 3% y un 20% con los de menor ingesta, para los consumos de 15 a 90 g/día. En el caso de los cánceres específicos, los meta-análisis indicaron que el consumo de cereales de grano entero se asoció de forma sistemática con un menor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal, de colon, gástrico, de páncreas y de esófago. Los datos disponibles sobre los cereales refinados mostraron que el consumo elevado de cereales refinados se habría asociado con un aumento del riesgo de desarrollar cáncer de colon y gástrico. 
 
Los resultados señalan de forma sistemática que la ingesta de cereales de grano entero se asocia a un menor riesgo de cáncer total y específico y apoyan las recomendaciones dietéticas actuales que sugieren que se debe aumentar el consumo de cereales de grano entero. Por el contrario, la relación entre la ingesta de cereales refinados y el riesgo de cáncer no es concluyente.