Según la OMS la dieta nórdica sería la nueva “competidora” de la mediterránea

Publicado el 29 de octubre de 2018


A la dieta mediterránea le surgió competencia, y ahora la tendencia es seguir la dieta nórdica. Lo recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), que la considera igualmente sana y capaz de contribuir a reducir las posibilidades de sufrir determinadas dolencias.

Los principios que rigen la forma de comer en los países escandinavos no son muy distintos de los que definen la gastronomía del sur de Europa. Sí difieren los alimentos que incluye, por evidentes razones geográficas, climáticas y culturales.

El origen de esta tendencia hay que buscarlo hacia los años 80 cuando investigadores de las asociaciones del corazón y de la diabetes y la Universidad del Este de Finlandia establecieron lo que se conoce como la “pirámide de la dieta del mar Báltico”.

Esta propone comer en abundancia verduras, legumbres, semillas, granos enteros, nueces, pescados grasos, mariscos, frutos rojos y canola. Con moderación, huevos, queso, yogur, carne de caza. Excepcionalmente, carnes rojas, y evitar en lo posible el azúcar en cualquiera de sus formas, los alimentos procesados, aditivos y comida rápida.

Los estudiosos de la alimentación y sus consecuencias sobre la salud llevaban tiempo interesados en el análisis de la gastronomía de los países escandinavos (Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia e Islandia) tras observar que allí no existía el problema de la obesidad. Y la deducción lógica era que se debía a su forma de comer.

De ahí que la OMS haya elaborado y difundido el informe, en el que afirma que tanto la dieta mediterránea como la nórdica ayudan a reducir la incidencia de enfermedades crónicas, como las cardíacas, embolias, diabetes y algunos tipos de cáncer, muchos de los cuales están relacionados con la obesidad.

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