Impuestos a bebidas azucaradas podrían prevenir 2 millones de casos de diabetes y enfermedades cardiovasculares

Publicado el 25 de junio de 2020


Numerosos impuestos a las bebidas azucaradas se basan en el volumen, lo que significa que el impuesto puede ser de 2 centavos por onza del volumen total de la bebida, por ejemplo, o 3 centavos por cucharadita de azúcar, que tiene como objetivo reducir el consumo de un producto al aumentar su costo. Según esta investigación, la ciudad de San Francisco y las naciones de México, Noruega y Filipinas han implementado impuestos de este tipo.

Sin embargo, un impuesto escalonado, que de acuerdo a este estudio, se encuentra  vigente en Gran Bretaña, Chile y Francia, puede tener diferentes niveles de tarifa por volumen dependiendo del contenido de azúcar por onza en el volumen de las bebidas. Por otro lado, hay impuestos basados en el contenido absoluto de azúcar de un producto. Esta último modelo de gravamen se puede encontrar en Sudáfrica, Sri Lanka y Mauricio. En este caso el impuesto se basa en gramos totales de azúcar agregada.

Los beneficios sobre la salud y económicos generados por los impuestos sobre el contenido de azúcar, ya sea escalonado o absoluto, fueron casi el doble que los de aquellos impuestos basados en el volumen general de una bebida, de acuerdo a la nueva investigación, publicada en la revista Circulation.

“Los impuestos actuales a las bebidas azucaradas en las localidades de Estados Unidos y en muchas otras naciones se basan en el volumen. Nuestros hallazgos sugieren que gravar las bebidas azucaradas en función del contenido de azúcar podría ser aún más eficaz”, señalaron los investigadores en el estudio.

Si bien en esta investigación se estimó que un impuesto por volumen podría prevenir 1,12 millones de casos de enfermedades cardiovasculares y diabetes en Estados Unidos, así como ahorrar alrededor de 53.200 millones de dólares, también se descubrió que un impuesto escalonado podría evitar aproximadamente 2,2 millones de casos y ahorraría 105.000 millones.

El estudio incluyó un modelo de microsimulación llamado Modelo de Política de Enfermedades Cardiovasculares para Riesgos, Eventos, Detección, Intervenciones, Costos y Tendencias (CVD-PREDICT, por sus siglas en inglés) para estimar los diversos resultados.

Los investigadores utilizaron datos sobre adultos entre los 35 y 80 años en el modelo para estimar cambios incrementales y costos en casos de diabetes y enfermedades cardiovasculares. Los datos se obtuvieron de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición.

El estudio tuvo algunas limitaciones. Al basarse en modelos, simplemente proporciona estimaciones. Por otra parte, el modelo se basó únicamente en adultos y no incluyó a niños, adolescentes o adultos jóvenes menores de 35 años.

Los investigadores señalaron en el estudio que esperaban que sus hallazgos pudieran ayudar a “informar discusiones actuales sobre políticas de salud acerca de diseños óptimos de impuestos a las bebidas azucaradas para reducir el consumo y mejorar la salud en Estados Unidos”.

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