La grasa blanca y la marrón no 'hablan' el mismo 'idioma'

Publicado el 04 de noviembre de 2019


La mayor parte de la grasa corporal es blanca, y se coloca en el estómago, las caderas y los muslos, por ejemplo. La grasa blanca es un almacenamiento de energía que el cuerpo puede utilizar cuando los alimentos escasean. También produce y recibe señales de una variedad de diferentes hormonas, como la adrenalina y la insulina.

La marrón, en cambio, es muy diferente. Se encuentra cerca del sistema nervioso, en la columna vertebral, alrededor de la garganta y cerca de los riñones. Desempeña un papel diferente en el cuerpo, produciendo calor.

Se han realizado muchas investigaciones sobre la grasa blanca y su relación con la salud y la enfermedad. Pero los investigadores se están centrando cada vez más en los beneficios para la salud de la grasa marrón. Por ejemplo, para quemar más energía, ayuda tener más grasa marrón.

Tanto la grasa blanca como la marrón secretan proteínas que envían señales al resto del cuerpo. Ahora, por primera vez, estos científicos daneses han mapeado todas las proteínas que se secretan de las células de grasa blanca y marrón de los humanos adultos. Así, han evidenciado que los dos tipos de tejido graso envían señales muy diferentes al resto del cuerpo.

«Es la primera vez que alguien ha estudiado la grasa marrón humana a este nivel de detalle. Hemos mapeado todas las proteínas que son secretadas por las células grasas y que utilizan para comunicarse con otras células. Y hay grandes diferencias entre ellos. Es como si hablaran idiomas muy diferentes », explica Camilla Schéele, la líder del estudio, que se ha publicado en la revista Cell Metabolism'.

Los investigadores han concluido que la grasa marrón segrega más de 100 proteínas que no son secretadas por la blanca. Al categorizar las proteínas, los investigadores pudieron formarse una idea general sobre las diferencias entre los dos tipos. Por ejemplo, la grasa marrón es mejor para regular el sistema inmunológico celular, mientras que la grasa blanca secreta proteínas que permiten una mayor plasticidad del tejido.

«Uno de los grandes misterios de la grasa marrón es que no estamos seguros de cómo se forma. Pero hemos encontrado una pista interesante. Una de las proteínas que segrega la grasa marrón juega un papel importante en el desarrollo y maduración de nuevas células de grasa marrón para prepararlas para producir calor y energía», apunta Schéele.

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