Patologías Digestivas - Publicado el 19 de octubre de 2020

Las alteraciones en la microbiota favorecen que progrese la cirrosis

Las alteraciones en la microbiota favorecen que progrese la cirrosis

Investigadores del Clínic-IDIBAPS han coordinado un estudio, publicado en la revista Gastroenterology, que demuestra que la cirrosis se caracteriza por la existencia de alteraciones marcadas en la composición del microbioma intestinal y porque hay un enriquecimiento en el intestino de especies microbianas patógenas, que no son las habituales.

Estos cambios aumentan a medida que la enfermedad progresa y son máximos en su forma más severa, el fallo hepático agudo-sobre-crónico (ACLF). Esto tiene un impacto directo en el pronóstico y la supervivencia de los pacientes. El estudio lo ha coordinado Pere Ginés, jefe del Servicio de Hepatología y del grupo Enfermedades crónicas del hígado: mecanismos moleculares y consecuencias clínicas e investigador del CIBEREHD y la primera firmante del trabajo es Cristina Solé, hepatóloga e investigadora del mismo grupo.

En la cirrosis, y en particular en los estadios avanzados de la enfermedad, hay una importante pérdida de masa bacteriana intestinal debida al crecimiento de bacterias potencialmente patogénicas junto con la reducción de la cantidad de bacterias beneficiosas autóctonas. Una de las principales consecuencias de estas alteraciones es el tránsito de bacterias o productos patogénicos producidos por las bacterias desde el intestino a los nódulos linfáticos. "Esta translocación aumentada es un factor importante en la aparición de la inflamación sistémica característica de la cirrosis avanzada y es clave en el desarrollo de infecciones bacterianas que son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad asociadas a la enfermedad", señala Pere Ginés.