Los altos niveles de triglicéridos y colesterol incrementan el riesgo cardiovascular en caso de obesidad

Publicado el 11 de enero de 2021


El trabajo ha realizado un seguimiento durante cinco años de 6.900 pacientes incluidos en el estudio PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea). Se trata de personas con una edad media de 67 años, con sobrepeso u obesidad y, en casi la mitad de los casos, diabetes. Es decir, con un alto riesgo cardiovascular. Además, siguen tratamientos para el control del colesterol (mayoritariamente, con estatinas). Está demostrado que, a pesar de tomar esta medicación, este colectivo todavía sufre muchos episodios cardiovasculares (como infartos de miocardio o ictus). Este riesgo se debe a un incremento de los triglicéridos y de las lipoproteínas que los transportan por la sangre. Además, en casos de obesidad y diabetes este fenómeno se ve amplificado, ya que estas patologías retrasan el metabolismo de los triglicéridos, lo que condiciona un incremento de partículas que transportan triglicéridos y que, además, se enriquecen con colesterol (colesterol remanente).

Los investigadores han podido comprobar, a partir de muestras de sangre de los participantes, que ambos elementos, colesterol remanente y triglicéridos, tienen una relación directa con el incremento del riesgo cardiovascular en personas con una alta predisposición, a pesar de mantener bajo control los niveles de LDL colesterol (lipoproteínas de baja densidad o colesterol malo), y de forma independiente con el estilo de vida y otros factores de riesgo cardiovascular. Así, el incremento de 10 mg/dl de las concentraciones de triglicéridos en sangre hace crecer un 4% el riesgo de sufrir un infarto u otra patología cardiovascular.

En el caso del colesterol remanente, el mismo incremento de las concentraciones eleva el riesgo hasta el 21%.