Otros - Publicado el 24 de marzo de 2021

Un estudio habría demostrado un vínculo entre el consumo de ultraprocesados y la acumulación de adiposidad relacionada con la edad

Un estudio habría demostrado un vínculo entre el consumo de ultraprocesados y la acumulación de adiposidad relacionada con la edad

Según explicó Dora Romaguera, investigadora que lideró el estudio, el mismo se realizó utilizando por primera vez indicadores de adiposidad de medición objetiva a través de densitometría que permite medir tanto la grasa total como la visceral en lugar de los indicadores antropométricos (como IMC y circunferencia de cintura) que permiten una medición indirecta.

“Nuestros resultados refuerzan el conocimiento existente sobre el impacto perjudicial de los alimentos y bebidas ultraprocesados en la salud y la mortalidad. De hecho vinculamos su consumo con una mayor acumulación de adiposidad regional y global en el futuro en población mayor con enfermedades crónicas”, señaló Jadwiga Konieczna, primera autora de la publicación. 

El objetivo de este estudio fue investigar a futuro la asociación entre los cambios que se producen por el consumo de alimentos y bebidas ultraprocesados y la distribución de la adiposidad.

Para ello tomaron una muestra de 1485 participantes del estudio PREDIMED-PLUS (hombres y mujeres españoles de 55 a 75 años con sobrepeso, obesidad y síndrome metabólico) a los que se les realizaron mediciones de composición corporal.

Los resultados de este trabajo arrojaron que, en promedio, el consumo de alimentos y bebidas ultraprocesados representó el 8,11% de la ingesta diaria total al comenzar el estudio. El incremento diario del 10% en el consumo de alimentos y bebidas ultraprocesados se habría asociado con una acumulación significativamente mayor de grasa visceral a proporción de grasa ginoidea (periférica) y grasa total.

“Estos datos ponen de manifiesto la importancia de que los programas y políticas de salud pública mundial consideren el desaliento del consumo de alimentos y bebidas ultraprocesados y la preferencia por los alimentos frescos o mínimamente procesados”, subrayó Romaguera y manifestó además que estas recomendaciones implantadas ya en las primeras etapas de la vida podrían ayudar a debilitar los cambios relacionados con la edad que llevan a un depósito de adiposidad perjudicial.