El aumento del consumo de carne estaría asociado a síntomas del asma infantil

Publicado el 05 de enero de 2021


La investigación hace énfasis sobre los compuestos pro-inflamatorios denominados productos finales de glicación avanzada (AGE) como ejemplo de los factores de riesgo dietéticos que podrían tener implicaciones clínicas y de salud pública para la prevención de la enfermedad inflamatoria de las vías respiratorias.

Los autores del estudio examinaron a 4.388 niños de entre 2 y 17 años de edad incluidos en la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de Estados Unidos (NHANES) de 2003 a 2006, un programa del Centro Nacional de Estadísticas de Salud que forma parte de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU. Dicha encuesta está diseñada para evaluar el estado nutricional y de salud de niños y adultos a través de entrevistas y exámenes físicos.

Se utilizaron datos de la encuesta NHANES para evaluar las asociaciones entre la edad dietética y las frecuencias de consumo de carne y los síntomas respiratorios. Así habrían descubierto que una mayor ingesta de AGE se  asociaba significativamente con un aumento de las probabilidades de sibilancias, incluidas las que interrumpían el sueño y el ejercicio, y que requerían tratamiento con medicación. De manera similar, un mayor consumo de carnes (sin incluir los mariscos) se habría asociado con un sueño interrumpido por sibilancias que requirieron prescripción de medicamentos.

"Encontramos que un mayor consumo de AGE dietéticos, que se derivan en gran medida de la ingesta de carnes que no son mariscos, se asoció con un mayor riesgo de sibilancias en los niños, independientemente de la calidad general de la dieta o un diagnóstico establecido de asma", señaló Jing Gennie Wang, autora principal del estudio.