Especialistas aseguran que la pandemia de COVID-19 empeoró los trastornos en las conductas alimentarias

Publicado el 11 de diciembre de 2020


La pandemia modificó estos comportamientos nutricionales. Mónica Katz, médica nutricionista (M.N. 60164), señala que en principio pasaron dos cosas: “Hay un nivel de estrés y de picoteo emocional muy importante. Nosotros vimos un incremento de volumen de la ingesta por diferentes factores: alteraciones del sueño, estrés e ingesta emocional. Por otro lado se agudizaron los trastornos alimentarios como bulimia y anorexia”.

En el caso de los trastornos alimentarios, creemos que tiene que ver con la falta de referentes sociales. La falta de contacto social, de contacto con el terapeuta o el psiquiatra. Esto hace que muchos pacientes con alteraciones psicopatológicas importantes, más allá de la distancia, de la soledad, del no control médico, sobre todo psicológico y psiquiátrico, ocasione una descompensación o un desenlace de trastorno alimentario que vimos aumentado”.

Este tipo de situaciones pueden derivar en la agudización de los síntomas que generan estos cuadros clínicos. Es por ello que la presencialidad, en este momento pasó a ser indispensable en pacientes crónicos. En ese sentido, la presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición destaca que la obesidad es una enfermedad inflamatoria y recurrente. Y que el trastorno alimentario es una de las patologías más severas, sobre todo en gente joven y con una alta tasa de mortalidad que debemos atender.