La anorexia combina componentes metabólicos y psiquiátricos, según un amplio estudio internacional

Publicado el 17 de julio de 2019


La anorexia nerviosa es una enfermedad que afecta la vida y se caracteriza por un peso corporal peligrosamente bajo, un miedo intenso a ganar peso y la falta de reconocimiento de la gravedad del bajo peso corporal, y tiene la tasa de mortalidad más alta de cualquier enfermedad psiquiátrica, según el Centro Nacional de Excelencia para los Trastornos de la Alimentación de Estados Unidos.

"Hasta ahora, nuestro enfoque se ha centrado en los aspectos psicológicos de la anorexia nerviosa. Nuestros hallazgos nos alientan a que también se tenga en cuenta la función del metabolismo para ayudar a comprender por qué las personas con anorexia vuelven a un peso peligrosamente bajo, incluso después de la terapia. El hecho de no considerar el papel del metabolismo puede haber contribuido a la mala trayectoria de los profesionales de la salud en el tratamiento", alerta la investigadora principal Cynthia M. Bulik, directora fundadora del Centro de excelencia de la Universidad de Carolina el Norte para trastornos de la Alimentación.

Para el estudio, Bulik y un grupo multinacional de más de 100 investigadores combinaron los datos recopilados por la Iniciativa de Genética de la Anorexia Nerviosa (ANGI) y el Grupo de Trabajo de Trastornos de la Alimentación del Consorcio de Genómica Psiquiátrica (PGC-ED). El conjunto de datos resultante incluyó 16.992 casos de anorexia nerviosa y 55.525 casos de control de ascendencia europea de 17 países de América del Norte, Europa y Australasia.

La base genética de la anorexia nerviosa se superpone con otros trastornos psiquiátricos, como el trastorno obsesivo-compulsivo, la depresión, la ansiedad y la esquizofrenia, según el estudio, que apunta también que los factores genéticos asociados con la anorexia nerviosa también influyen en la actividad física, lo que podría ayudar a explicar la tendencia de las personas con anorexia nerviosa a ser altamente activas.

Curiosamente, la base genética de la anorexia nerviosa se superpone con los rasgos metabólicos (incluido el glucémico), los lípidos (grasas) y los antropométricos (medidas corporales).

El doctor Gerome Breen, del King's College de Londres, quien fue uno de los líderes del estudio, señala que "las anomalías metabólicas observadas en pacientes con anorexia nerviosa se atribuyen con mayor frecuencia a la inanición, pero este estudio muestra que también pueden contribuir al desarrollo del trastorno. Estos resultados sugieren que los estudios genéticos de los trastornos alimentarios pueden aportar nuevas y poderosas pistas sobre sus causas y pueden cambiar la forma en que abordamos y tratamos la anorexia".

El estudio concluye que la anorexia nerviosa puede ser un 'trastorno metabólico-psiquiátrico' y que será importante tener en cuenta los factores de riesgo metabólicos y psicológicos al explorar nuevas vías para tratar esta enfermedad potencialmente mortal. 

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