Diabetes - Publicado el 12 de octubre de 2021

La pérdida de peso del 15% o más debería convertirse en un objetivo central del control de la diabetes tipo 2

La pérdida de peso del 15% o más debería convertirse en un objetivo central del control de la diabetes tipo 2

"Proponemos que, para la mayoría de los pacientes con diabetes tipo 2 sin enfermedad cardiovascular, el enfoque principal del tratamiento debería ser el control de la principal anomalía subyacente y el motor de la enfermedad: la obesidad -afirma la coautora del estudio, Dra. Ildiko Lingvay, de la Universidad de Texas Southwestern Medical Center , Dallas, TX, Estados Unidos-. Este enfoque tendría la ventaja adicional de abordar no solo la hiperglucemia, sino otras complicaciones relacionadas con la obesidad, como el hígado graso, la apnea obstructiva del sueño, la osteoartritis, la presión arterial alta y un perfil lipídico elevado, con lo que tendría un impacto mucho mayor en la salud general de la persona que el mero control de la glucemia".

"Se ha demostrado que el tratamiento de la obesidad para lograr una pérdida sostenida del 15%  del peso corporal tiene un gran impacto en la progresión de la diabetes tipo 2 e incluso podría llevar a la remisión de la enfermedad en algunos pacientes", agrega la coautora del estudio publicado en The Lancet, Dra. Priya Sumithran, de la Universidad de Melbourne (Australia).

La evidencia sobre los beneficios de la pérdida de peso en el manejo de la diabetes tipo 2 proviene de diversas fuentes. En el ensayo DiRECT, que evaluó una intervención intensiva sobre el estilo de vida en pacientes con sobrepeso u obesidad y diabetes tipo 2 de menos de 6 años de duración, se habría observado una remisión de la enfermedad a los 2 años en el 70% de los individuos que perdieron 15 kg o más (con un peso inicial medio de 100 kg).
Los estudios sobre la cirugía bariátrica también habrían demostrado beneficios inmediatos y sostenidos para los pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad, lo que podría reducir la necesidad de medicamentos hipoglucemiantes a los pocos días de la cirugía y mejoraría múltiples indicadores de salud a largo plazo.

El documento analiza además, distintos tratamientos farmacológicos disponibles para el control del peso. Cinco agentes (orlistat, fentermina-topiramato, naltrexona-bupropión, liraglutida y semaglutida) están aprobados por una o más autoridades reguladoras para el control de peso crónico. Fármacos, como la semaglutida y la tirzepatida, habrían demostrado que sería posible perder fácilmente el 15 % del peso corporal en más del 25 por ciento de los casos con diabetes tipo 2, y que la glucemia estaría cerca de normalizarse en la mayoría de los participantes.

La mayoría de los pacientes (40-70%) con diabetes tipo 2 tendrán una o más características de resistencia a la insulina, lo que significa que su DM2 probablemente se deba al aumento de la grasa corporal.

"Las características clave que identifican a las personas en las que el aumento de la grasa corporal es un factor primordial que contribuye a la diabetes tipo 2 son la presencia de adiposidad central, el incremento del perímetro de la cintura, la presencia de marcas en la piel, hipertensión arterial y la enfermedad del hígado graso -señala Lingvay-. En esta población, proponemos un objetivo de tratamiento de pérdida total de peso de al menos un 15%, con la intención no solo de mejorar el control del azúcar en sangre, sino más bien como la forma más efectiva de alterar la fisiopatología central de la diabetes tipo 2 y así cambiar su curso a largo plazo y prevenir sus complicaciones metabólicas asociadas".

Los autores del estudio concluyen: "Es el momento de considerar la adición de una pérdida de peso sustancial como objetivo fundamental para el tratamiento de muchos pacientes con diabetes tipo 2. Este enfoque abordaría la fisiopatología de la diabetes tipo 2; reconocería la patología del tejido adiposo como un factor subyacente clave de la continuidad de la obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares, y tendría beneficios metabólicos mucho más allá del control de la glucemia. Dicho cambio en los objetivos del tratamiento reconocería la obesidad como una enfermedad con complicaciones reversibles y requeriría un cambio en la atención clínica".

Los sistemas de salud deberían centrarse en los beneficios iniciales de reducir la obesidad para prevenir o controlar la diabetes tipo 2, en lugar de los costos de tratar a alguien con diabetes tipo 2 avanzada y el conjunto de complicaciones que pueden acompañar a la enfermedad.

Fuente: Jano.es

Para más información: https://jano.es/noticia-la-perdida-peso-del-15-31988