La secretina y la grasa marrón podrían interactuar para decir al cerebro cuándo dejar de comer

Publicado el 20 de noviembre de 2018


“Demostramos una conexión entre el intestino, el cerebro y el tejido marrón, descubriendo una faceta previamente desconocida del complejo sistema regulador que controla el balance de energía”, afirma el autor principal de este trabajo, Martin Klingenspor, presidente de Medicina Nutricional Molecular de la Universidad Técnica de Munich, en Alemania.

Durante una comida, las señales codificadas por las hormonas intestinales llegan al cerebro a través de la sangre o a través de los nervios activados en el intestino delgado. El trabajo de Klingenspor y sus colegas indica que la hormona intestinal secretina  tiene un papel poco apreciado en la saciedad.

Además de estudiar los efectos de la secretina sobre la grasa marrón en ratones, se midieron los niveles de secretina en 17 voluntarios humanos. En un estudio en Finlandia, se midió el consumo de oxígeno en los tejidos marrones y la absorción de ácidos grasos en la sangre de los participantes después del ayuno nocturno y de 30 a 40 minutos después de una comida. Los científicos encontraron que los niveles más altos de secretina en la sangre de los sujetos correspondían a grasa parda más metabólicamente activa.

Klingenspor cree que las funciones de la grasa parda en el control del hambre y la saciedad la convierten en un objetivo particularmente atractivo para los nuevos enfoques para tratar la obesidad.

eLearning | Posgrados 2018
Diplomatura Nutrición Renal
SAN - Sociedad Argentina de Nutrición

Diplomatura Nutrición Renal

INICIA EN 115 DIAS