Alimentos y Nutrientes - Publicado el 06 de mayo de 2021

Nuevas directrices de la OMS para ayudar a los países a reducir el consumo de sal

Nuevas directrices de la OMS para ayudar a los países a reducir el consumo de sal

La OMS ha lanzado esta guía para que los países y la industria disminuyan el contenido de sodio en diferentes categorías de alimentos procesados que contienen elevadas cantidades de sal, aunque en diferentes medidas en cada país.

Los puntos de referencia mundiales armonizados de la OMS deberían guiar a los países para lograr progresivamente los objetivos, en función de sus entornos alimentarios locales, y alentarían a la industria a reducir el contenido de sodio en los alimentos procesados y, así, encaminarse hacia el objetivo de la OMS de reducir en un 30 por ciento la ingesta mundial de sal para el 2025.

"La mayoría de la gente no sabe cuánta sal consume ni los riesgos que representa. Necesitamos que los países establezcan políticas para reducir la ingesta de sal y proporcionen a las personas la información que necesitan para tomar las decisiones alimentarias correctas. También necesitamos que la industria de alimentos y bebidas reduzca los niveles de sodio en los alimentos procesados. Los nuevos parámetros de referencia de la OMS brindan a los países y la industria un punto de partida para revisar y establecer políticas para transformar el entorno alimentario y salvar vidas", ha señalado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Reducir el contenido de sal reformulando los alimentos procesados es una estrategia probada para disminuir la ingesta de la misma en la población, en particular en lugares donde el consumo de alimentos procesados es alto. De hecho, en el Reino Unido, las medidas para que los fabricantes de alimentos reformulasen los productos redujeron el consumo de sal de los adultos en aproximadamente un 15% entre 2003 y 2011, lo que sugiere que la incorporación de iniciativas en diversas categorías de alimentos podría lograr reducciones significativas en el consumo de sal.

"Estos puntos de referencia globales son un primer paso importante. A medida que los gustos de los consumidores se ajustan y la tecnología avanza, los gobiernos de los países y la OMS pueden reducirlos de manera constante con el tiempo hasta que se cumplan los objetivos de reducción de sodio de la población. Cuando reduzcamos el sodio gradualmente, nuestra comida aún tendrá un buen sabor, ¡y solo nuestro corazón sabrá la diferencia!", concluye Tom Frieden, presidente y director ejecutivo de Resolve to Save Lives.