Nuevo estudio sugiere un vínculo entre bebidas azucaradas y riesgo de cáncer

Publicado el 11 de julio de 2019


Hay que tener cuidado cuando establecemos una conexión de cualquier tipo de alimento con el cáncer, dado que estamos hablando de un conjunto complejo de enfermedades de origen multicausal. Pero no se puede negar que el estilo de vida (que engloba la alimentación) es uno de los principales factores de riesgo.

Un nuevo estudio viene a engrosar un conjunto de evidencias considerable reunidas en los últimos años que indica que, limitar el consumo de bebidas azucaradas, junto con otras restricciones dietéticas, podría contribuir a la reducción del riesgo de padecer cáncer.

Sin dejar de mostrarse cautelosos con las conclusiones, los investigadores del estudio publicado en The BMJ, establecen que, si bien es bien conocido el vínculo entre obesidad y bebidas azucaradas (y la obesidad es un factor de riesgo de muchos tipos de cáncer), la relación directa entre estas bebidas y el cáncer todavía no se ha explorado de manera suficiente.

Con esto en mente, este equipo, con sede en Francia, se propuso evaluar las asociaciones entre el consumo de bebidas azucaradas, jugos de fruta y bebidas endulzadas artificialmente y el riesgo de cáncer en general, y más en concreto, el cáncer de mama, de próstata y colorrectal.
Para realizar este estudio, se utilizó una muestra de 101.257 adultos franceses sanos (21% hombres, 79% mujeres) con una edad media de 42 años.

Los participantes completaron al menos dos cuestionarios dietéticos, diseñados para medir la ingesta habitual de 3.300 productos diferentes de alimentos y bebidas. Además, se les hizo un seguimiento durante un máximo de 9 años.

Para garantizar la fiabilidad del estudio, se tomaron en cuenta diversos factores de riesgo conocidos como edad, sexo, nivel educativo, antecedentes familiares de cáncer, tabaquismo y niveles de actividad física.

Durante el seguimiento, se diagnosticaron y validaron 2.193 casos de cáncer (693 de mama, 291 de próstata y 166 colorrectales). La edad media al diagnóstico fue de 59 años.

Los resultados mostraron que un aumento de 100 ml por día en el consumo de bebidas azucaradas se asoció con un incremento del 18% en el riesgo de cáncer en general y específicamente un incremento del 22% en el riesgo de cáncer de mama. En cuanto al jugo de fruta, el consumo del mismo también se asoció a un mayor riesgo de cáncer en general.

En contraste, el consumo de otras bebidas endulzadas artificialmente, no se asoció con un incremento de riesgo de cáncer, pero los autores advierten que es necesario tener cuidado al interpretar este hallazgo debido a un nivel de consumo relativamente bajo en la muestra registrada.

Las posibles explicaciones de estos resultados incluyen el efecto del azúcar contenido en las bebidas azucaradas sobre la grasa visceral, los niveles de glucemia y los marcadores inflamatorios, todos ellos relacionados con un mayor riesgo de cáncer.
Además, compuestos químicos, como los aditivos en algunas bebidas, también pueden jugar un papel nocivo.

Los investigadores del estudio han manifestado que sus datos servirían para reforzar las recomendaciones nutricionales ya existentes sobre la limitación en el consumo de bebidas azucaradas, así como las acciones políticas, como impuestos y restricciones de comercialización dirigidas a estas bebidas, que podrían contribuir a la reducción de la incidencia de cáncer en la población.

 

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