Obesidad - Publicado el 29 de junio de 2021

Adolescentes con un IMC elevado tendrían mayor riesgo de sufrir diabetes o un infarto en la adultez

Adolescentes con un IMC elevado tendrían mayor riesgo de sufrir diabetes o un infarto en la adultez

Independientemente del IMC en la edad adulta, un índice de masa corporal elevado durante la adolescencia podría ser un factor de riesgo importante para la diabetes de tipo 2, el infarto de miocardio precoz y el empeoramiento general de la salud de los adultos jóvenes.

Para realizar el estudio, se analizaron las puntuaciones z del IMC, que es el peso relativo ajustado a la edad y el sexo del niño, de 12.300 adolescentes con 24 años de datos de seguimiento a través del Estudio Longitudinal Nacional de la Salud del Adolescente al Adulto de Canadá. Los sujetos estudiados tenían entre 11 y 18 años y el 51,4% eran mujeres. 

El IMC medio de referencia en este trabajo fue de 22,4 kg/m2. Cada puntuación z del IMC una unidad más alta en la adolescencia se asoció con un IMC 4,17 kg/m2 mayor en la edad adulta en un seguimiento de 24 años.

Los resultados de este estudio apoyarían la hipótesis de que tanto la edad de inicio de la obesidad como la exposición acumulada a la obesidad contribuirían a la resistencia a la insulina y a la aterosclerosis

Un índice de masa corporal más elevado en la adolescencia se habría asociado a un incremento del 2,6% de mala salud en general, así como a un aumento del 8,8% del riesgo de padecer diabetes de tipo 2 y del 0,8% del riesgo de sufrir un ataque cardíaco prematuro en adultos de 30 a 40 años.

"El hallazgo de que el IMC en la adolescencia es un factor de riesgo para los malos resultados de salud en la edad adulta, independientemente del IMC en la edad adulta, tiene implicaciones significativas para nuestra comprensión de la aparición de la enfermedad cardiovascular", comentó Jason M. Nagata, autor principal del estudio.


Los investigadores destacan que los resultados apoyan la hipótesis de que tanto la edad de inicio de la obesidad como la exposición acumulada a la obesidad contribuyen a la resistencia a la insulina y a la aterosclerosis.

Los autores sugieren que debería haber mayor orientación y apoyo por parte de los pediatras o profesionales intervinientes. "Nuestro estudio sugiere que la adolescencia es un periodo importante para optimizar la salud y prevenir los ataques cardíacos tempranos. Los pediatras deberían animar a los adolescentes a desarrollar comportamientos saludables, incluyendo la actividad física y las comidas equilibradas", señaló Nagata.