Obesidad - Publicado el 19 de octubre de 2021

Bacterias intestinales serían claves en la pérdida de peso

Bacterias intestinales serían claves en la pérdida de peso

Investigaciones anteriores han señalado que los seres humanos con una mayor proporción de Prevotella y Bacteroides (P/B) tienden a perder peso con una dieta rica en fibra, especialmente las personas con bajos niveles de amilasa salival.

Sin embargo, no está claro si las asociaciones entre el microbioma intestinal y los fenotipos de pérdida ponderal son independientes de las asociaciones entre el IMC de referencia y el microbioma.

Un grupo de investigadores liderado por Christian Diener del Instituto de Biología de Sistemas de Seattle, Estados Unidos, analizaron la respuesta al descenso de peso en una cohorte de 105 personas seleccionadas de una población inscrita en un programa comercial de bienestar. Pero, en lugar de imponerles una dieta específica o un programa de ejercicios, la intervención consistió en un programa de entrenamiento conductual.

El objetivo del estudio fue comprender las posibles interacciones entre el IMC inicial, los patrones dietéticos, la salud metabólica y los perfiles del microbioma intestinal y cómo estos factores de la salud metabólica y los perfiles del microbioma intestinal pueden asociarse con los cambios en el peso y la salud metabólica.

Durante el año que duró el estudio, 48 individuos lograron una pérdida de peso constante y una mejora de los marcadores de salud metabólica y 57 mantuvieron su peso estable.

Los investigadores estudiaron la metagenómica. En total, 31 características funcionales metagenómicas se asociaron con la pérdida de peso, dentro de las que se incluyen los genes de degradación de proteínas y polisacáridos complejos, genes de respuesta al estrés, genes relacionados con la respiración y genes de síntesis de la pared celular, junto con las tasas de replicación bacteriana del intestino. 

En concreto, la microbiota intestinal ayudaría a descomponer los complejos polisacáridos extracelulares en azúcares más simples que son más fácilmente absorbidos por el huésped. 

Según Diener, al comprender la función de las bacteria intestinales y los procesos metabólicos en la pérdida de peso, se podrían diseñar “intervenciones prebióticas y probióticas” específicas para impulsar a un microbioma resistente a la pérdida de peso a imitar el proceso de un microbioma que sí lo impulse.