Metabolitos microbianos intestinales y cambios bioquímicos involucrados en el síndrome del intestino irritable

Publicado el 21 de abril de 2020


Los alimentos interaccionan con el organismo humano cuando son consumidos por las personas. La ingesta de los mismos modifica la composición de la microbiota intestinal afectando directamente a la función intestinal y, por ende, a la salud.

Los trastornos funcionales intestinales entre los que se incluye el síndrome del intestino irritable podrían estar relacionados directamente debido a interacciones negativas entre determinados alimentos y el microbioma. Estos trastornos, se pueden definir como aquellos en los que se dan signos o síntomas de dolor abdominal, hinchazón, distensión y/o alteración de los hábitos intestinales. Se caracterizan porque los pacientes pierden en gran medida su calidad de vida.

El artículo mencionado es una revisión crítica, basada en la literatura científica publicada, sobre las vías metabólicas y las intervenciones dietéticas relevantes de aplicación en los trastornos intestinales.

Es bien conocido que algunos alimentos incrementan o reducen la prevalencia y la gravedad de los síntomas de los trastornos funcionales intestinales. Dentro de este tipo de trastornos digestivos, el síndrome del intestino irritable podría considerarse un modelo adecuado para estudiar la modificación de la función intestinal normal y así poder investigar el efecto del consumo de alimentos y de la dietas de forma global, sobre la gravedad y los síntomas del síndrome del intestino irritable, así como comprender en detalle cómo los mecanismos de los procesos críticos y de los bioquímicos contribuyen a este impacto. Deben analizarse las interacciones complejas que suceden de forma continua entre los alimentos, los humanos y los metabolitos microbianos. Todas estas interacciones aportan información valiosa sobre las vías y los procesos que suceden en el intestino que contribuyen a puedan desarrollarse trastornos intestinales.

Debe tenerse presente, que las intervenciones dietéticas para reducir los síntomas de trastornos funcionales intestinales son cada vez más numerosas. Sin embargo, las investigaciones que se centran en los mecanismos subyacentes vinculados a las interacciones entre los humanos, el microbioma y los metabolitos, son, actualmente, muy escasos.

Hay que señalar que, por ejemplo, los ácidos biliares, los ácidos grasos de cadena corta, las vitaminas, los aminoácidos y los neurotransmisores, pueden ser modificados por la composición de la dieta. Por lo tanto, podría ser interesante identificar modificaciones en las vías metabólicas que pudieran distinguir lo que se denomina un intestino normal o saludable de un intestino disfuncional o no sano.

La ingesta dietética juega un papel fundamental en la mejora o el empeoramiento de los trastornos funcionales intestinales. La investigación futura debería centrarse en complementar los estudios clínicos y estudiar en profundidad los mecanismos subyacentes. Debería estudiarse el tránsito colónico para mejorar la comprensión del por qué algunos sujetos desarrollan trastornos funcionales intestinales y otros no, y cómo se podría disminuir la prevalencia de estos trastornos, considerando la dieta como un factor fundamental.

Estas intervenciones deberían ir seguidas de un análisis exhaustivo de la microbiota intestinal y los metabolitos humanos y microbianos. Estos resultados permitirán una mejor comprensión de la epidemiología de los trastornos intestinales y podrán suponer un avance en las recomendaciones de las ingestas dietéticas para disminuir los síntomas provocados por estos trastornos. Las pautas dietéticas pueden basarse en estudios  que en muchas ocasiones carecen de evidencia mecanicista y, por lo tanto, podrían resultar en la adopción de intervenciones dietéticas que podrían conducir tanto a efectos beneficiosos como a perjudiciales.

En conclusión, es necesario conocer en profundidad los mecanismos subyacentes vinculados a las interacciones entre huésped, microbioma y metabolitos debido a que, en la actualidad, el conocimiento es escaso. Debería ser una prioridad la investigación en las intervenciones dietéticas que puedan reducir los síntomas de los trastornos funcionales intestinales.

Fuente: FINUT

Para más información: https://www.finut.org/7279-2/

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